Cuando Hama entre, el oponente objetivo muele tres cartas. Exilia hasta una carta que no sea tierra ni criatura del cementerio de ese jugador. Mientras controles a Hama, puedes lanzar la carta exiliada durante tu turno controlando el agua {X} en vez de pagar su coste de maná, donde X es su valor de maná. (Al pagar un coste de controlar el agua, puedes girar tus artefactos y criaturas para que te ayuden. Cada uno cuenta como un pago de {1}.)